Muy buenas a todos, soy Rulhistorier y en esta entrada voy a comentar el contexto para entender bien la película La Guerra del Opio, de 1997, que trata sobre la primera guerra del opio que el imperio británico tuvo con el chino a mediados del siglo XIX.
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| Portada de la película (IMDb) |
Primero, voy a describir brevemente la situación de ambos imperios en el siglo XIX. Por su parte, el Imperio chino o Qing, llamado así por la dinastía que lo gobernaba, de origen manchú, un pueblo no chino, tungús (Janhunen, 2020), era, desde la segunda mitad del siglo XVIII, el país más poblado y uno de los más extensos del mundo. Desde esta época había cuadruplicado su población y había duplicado su territorio. Un territorio que ocupaba lo que actualmente ocupan la República Popular China, la costa Pacífica y la República de Tuva de la Federación Rusa, Mongolia y Taiwán. China, en aquel momento, era económicamente autosuficiente dada su extensión, lo que le permitió disponer prácticamente de todo tipo de recursos. Gracias a esto no necesitaba exportar apenas nada a los países extranjeros.
Además, tanto los emperadores manchúes, que habían adoptado la lengua y cultura chinas para legitimarse ante sus súbditos chinos, como estos últimos, consideraban todo lo externo a las fronteras del estado chino, bárbaro, como los antiguos griegos y romanos, e inferior. Esto se debe a que esta cultura se autodenominaba el Reino del Centro (en chino, Zhongguó).
A causa de la Revolución Industrial y la implantación del pensamiento político y económico liberal desde el siglo XVII, por su lado, el Imperio británico, también bastante extenso en aquel momento, a la par que el chino, por esto controlaba varios puntos del planeta, pese a la independencia de las trece colonias de Norteamérica que se constituyeron en una nueva nación: los Estados Unidos; tenía una gran flota marítima y red comercial con compañías comerciales. Por todo esto, el comercio y, con él, la economía en general se estaban globalizando cada vez más. La joya de este imperio, que tenía diversos puntos del mundo bajo su control, no hay más que ver la cantidad de lugares donde se habla inglés: era el Subcontinente Indio. Todos los productos que salían de allí los comerciaba la Compañía Británica de las Indias Orientales (las Indias Orientales británicas eran el subcontinente indio, y las Indias Occidentales eran una forma poética de llamar a América por una confusión inicial de Cristóbal Colón).
El comercio entre China y los países europeos comenzó con la Ruta de la Seda en la Antigüedad. Pero los turcos otomanos, al establecer su imperio en las penínsulas balcánica y anatolia en el siglo XV, pasaron a controlar dicha ruta. Esto obligó a los europeos a buscar otras vías de comercio y propició, en parte, el (re)descubrimiento de América, por lo que el comercio entre China y Europa se reanudó en el siglo XVI por vías marítimas.
En este comercio a los chinos les empezó a interesar muchísimo la plata. Desde Filipinas, colonia española, los comerciantes españoles introducían plata en China, que venía de las minas de América, también territorio español en parte, como las de Potosí. (De ahí por ejemplo la expresión: esto vale un potosí).
La dinastía Qing manchú mantuvo el interés de su predecesora en el trono del dragón (el trono imperial chino) por la plata. Así que mantuvieron el decreto de los Ming de que las importaciones a China se pagasen a los extranjeros en plata.
En 1662 Catalina Enriqueta, una infanta portuguesa de la Casa de Braganza, se casó con el rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda, Carlos II, y al convertirse en reina consorte de estos tres países se trasladó a la corte británica con su marido. Catalina Enriqueta fue quien introdujo la costumbre de beber té, una planta de origen chino, en la corte, y más tarde, en la sociedad británica, ya que la convirtieron con el tiempo en su bebida nacional (Rubio, 2022). Por esto, los británicos compraban cada vez más té a China, quien tenía el monopolio, y le pagaban con plata, por lo que entraba mucha plata en China y con el tiempo, tanto la economía británica como la china, que por esto se expandió, se hicieron mutuamente dependientes de este comercio de té, plata, seda, porcelana, etcétera.
Pero con la liberalización del comercio mencionada en el siglo XVIII, los europeos empezaron a necesitar más plata que antes y, por lo tanto, ya no podían vender tanta a China. Este era el caso, entre ellos, de los británicos a mediados del siglo XIX, ya que aunque trece de las colonias que tenían en Norteamérica se habían constituido en los Estados Unidos, todavía mantenían Canadá y otros territorios con minas de plata. De ahí sacaban esa plata, en parte para China y en parte para ellos y otros países.
Los comerciantes españoles en Filipinas, a través del Galeón de Manila-Acapulco, llevaban el tabaco americano hasta China. Allí, en el sur de China, los chinos empezaron a fumar ese tabaco mezclado con opio, por lo que, entre la sociedad china, este último narcótico dejó de tener un uso más medicinal y creció su uso recreativo (Díaz, 2022).
La dinastía anterior a la Qing, la Ming, prohibió el tabaco, pero no el opio. El opio conforme fue entrando más, se hizo más barato, porque a mayor demanda, el precio de un producto baja. Esto fue porque, aunque las adicciones no eran muchas todavía, sí que iban aumentando.
En vista de esto, el emperador Yongzheng prohibió esta mezcla de tabaco y opio, el madak, en 1729. Pero, como había gente adicta, al igual que pasó con el tabaco, la gente se saltaba la prohibición y muchos de los funcionarios que se ocupaban del comercio exterior chino, como el gremio de familias de comerciantes que eran el nexo con los comerciantes extranjeros, el Cohong, eran corruptos y dejaban pasar productos ilegales a cambio de otros bienes en forma de regalos para que hicieran la vista gorda. Y entre esos productos ilegales que dejaban pasar estaban el tabaco y el opio (Díaz, 2022; Murillo, Cortés, Caparrós, 2025).
Al ser tan grande, el Imperio chino a mediados del siglo XIX era autosuficiente y aunque exportaba productos a los europeos, por esto y porque los veía como bárbaros (extranjeros) inferiores, no importaba casi nada de occidente —excepto opio, de contrabando al ser ilegal—. Como ya los occidentales, en concreto los británicos, también necesitaban más plata y no podían dársela toda a China, pero por la dicha ley imperial china era con lo que tenían que pagar las importaciones y no podían dejar de importar té porque suponía el 10% del comercio británico y la economía británica era muy dependiente de él, era su bebida; los británicos se dieron cuenta de que necesitaban crear demanda de algún producto en China para no tener que pagar siempre con plata y, sobre todo, para revertir su balanza de pagos con China, la cual era negativa, por lo dicho, que China no importaba nada de Gran Bretaña y, por el contrario, les vendía té, porcelana, seda…
Cuando un país tiene un comercio tan dependiente con otro, como lo tenían los Imperios británico y chino-manchú en aquel momento y en uno, las importaciones superan a las exportaciones (caso del Imperio Británico) eso es perjudicial para la economía del país, pues quiere decir que traes más productos de los que das, por lo que es un signo de escasez y de crisis.
Así que, para eso, pérfidamente, con maldad, a pesar de que sabían de los efectos perjudiciales del opio, de lo adictivo que puede ser este narcótico, como cualquier droga, y de que por esto mismo, también era ilegal en Gran Bretaña, a los británicos se les ocurrió que podían introducir opio de contrabando en China para hacer a más chinos adictos y así mejorar su balanza de pagos (Díaz, 2022; Murillo, Cortés, Caparrós, 2025; Wood, 2018; Botton, 2019; Franke, Trauzettel, 1982). Sí, tan malo como suena, ¡Hijos de la gran… Bretaña!
Pero lo que volvió masivas las adicciones al opio en China además del contrabando británico y la colaboración en este contrabando de los funcionarios chinos corruptos, fue que la Compañía Británica de las Indias Orientales dejó de tener el monopolio del comercio británico en Asia, por lo que otros comerciantes británicos y otros países como Estados Unidos se subieron al carro del comercio ilegal de opio y comenzaron también a traer opio a China de contrabando para lucrarse con este comercio, en su caso, desde la actual Turquía, en aquel entonces el Imperio otomano (Cantón, 2025). Aún así, gran parte del opio lo traían los británicos, por lo que ellos fueron los principales responsables de que muchísimos chinos se volvieran adictos (Díaz, 2022; Platt, 2024; Cantón, 2025).
Es en este punto donde se sitúa el inicio de la película. Se nos da un dato inicial de que en 1839 las toneladas de opio que el Imperio británico trae a China son millones, lo que da a entender, y así era, que para ese año, la adicción al opio ya se había vuelto masiva y gente de todos los estratos de la sociedad china de aquel momento consumía esta droga, y por lo tanto, por un lado, desatendía sus obligaciones, y por otro, la balanza de pagos china con el Imperio Británico comenzaba a ser negativa porque como había tantos adictos se pagaba mucha plata por el opio y en lugar de entrar mucha plata en China como antes, cuando la adicción se masificó y se extendió a todas las capas sociales, ya lo que pasaba era que salía mucha plata de China. Y se ha dicho que China se volvió dependiente del comercio de plata, por lo que los británicos, para salvar su economía, estaban provocando una crisis económica en China por la salida de plata de este último país en grandes cantidades y, por tanto, dicha salvación de la economía británica estaba siendo a costa de hundir la sociedad y economía chinas.
Al principio vemos al emperador de aquel momento, Daoguang, de la citada dinastía Qing, preocupado por la adicción de sus súbditos al opio y por toda esta situación. Ahí, en la primera escena aparecen tanto funcionarios corruptos que permitían el contrabando, como otros funcionarios que eran directamente adictos, como el que sale, o el que sale después, cuando Lin Zexu hace la prueba para ver quién de los funcionarios tiene el síndrome de abstinencia. Este síndrome es el que experimenta una persona adicta a algo, en especial a las drogas, cuando deja de consumirlo de forma súbita, es decir, repentina, durante un tiempo determinado. Se caracteriza por una sensación de desasosiego, ansiedad, sudoración, irritabilidad y agresividad. No siempre la persona tiene por qué tener todos estos síntomas, pero sí algunos de ellos.
Pero no solamente eso, una persona drogadicta engaña a su entorno, se vuelve más reservada e incluso manipuladora y mentirosa con dicho entorno, miente, engaña y roba a su familia y amigos, todo con tal de conseguir más de X sustancia y seguir consumiendo. Y no sólo con las drogas, con el juego puede pasar igual, pero bueno, aquí estamos hablando del opio. Al mismo tiempo que su peso va bajando, su salud en general se va deteriorando; aumenta el riesgo de padecer infartos, cáncer o demencia a largo plazo, y sus neuronas van muriendo. Vamos, que cuando te drogas, tu salud empeora y te vuelves cada vez más tonto/a, y eso era lo que les estaba pasando a muchos chinos.
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| Gente china adicta al opio a causa del tráfico (Fuente: Historia Universal para no dormir) |
Lin Zexu —este es un nombre chino, el apellido es Lin— era un funcionario al que el emperador Daoguang otorgó plenos poderes para acabar de una vez con el contrabando de opio, el cual entraba por el puerto de Cantón, uno de los pocos puertos a los que tenían acceso los extranjeros en China, en concreto, los británicos. Así, se ve cómo Lin Zexu, junto a oficiales locales, emprende una campaña de moralización pública cerrando fumaderos y arrestando traficantes.
También se muestra la carta que Lin Zexu le quiso enviar a la reina Victoria I de Reino Unido en la cual le ponía que por qué permitía eso con la población del Imperio chino si el opio estaba ilegalizado también en el británico y que si podían llegar ambos estados a un acuerdo que mantuviera el comercio entre los dos, pero que no implicase volver adicto a nadie ni saltarse la ley. Le venía a decir que británicos, manchúes y chinos son todos iguales, que eran todos personas. La carta se perdió por el camino, por cierto, o la perdieron; el caso es que la reina Victoria nunca llegó a leerla (Díaz, 2022).
También se ve cómo en junio de 1839 por orden de Lin Zexu unas 20 mil cajas de opio son tiradas al mar de la China Meridional con cal viva y agua salada. Esto ocurrió en el puerto de Humen.
Pese a que era la era victoriana y la moralidad anglicana regía cada aspecto de la sociedad británica, por lo que a muchos británicos les parecía inmoral el comercio de opio, por otro lado, era muy lucrativo para otros muchos, así que a estos últimos no les parecía tan malo. El vertido del opio al mar en el puerto de Humen fue considerado por quienes se beneficiaban de su comercio o contrabando como un ultraje a la propiedad de la Corona británica, pues así consideraban el opio, al cultivarse en el subcontinente indio, la joya del Imperio británico.
Por esto, en el parlamento, ante la idea de un descalabro económico, se votó y por ocho votos el sí a la guerra con el Imperio chino-manchú ganó. También, uno de los argumentos esgrimidos para ir a la guerra fue que los chinos habían tirado el opio, no por no querer seguir siendo adictos, que eso a las autoridades imperiales les daba igual, que lo que quería China era volver positiva su balanza de pagos con Gran Bretaña porque por el aumento de adictos al opio ya salía mucha más plata de China a cambio de la droga, de la que entraba.
En la película se dice que la reina debe contar con el apoyo del parlamento para tomar la decisión de ir a la guerra. En efecto, así era desde 1688 con la Revolución Gloriosa, a partir de dicho año el rey de Inglaterra no era absoluto y debía gobernar con el apoyo del parlamento, formado por dos cámaras, la de los Lores (el Senado) y la de los Comunes (la baja, lo que sería nuestro congreso de los diputados).
En el verano de 1840 la expedición británica llegó a China. Los británicos dieron a los funcionarios imperiales chinos un ultimátum (o un chantaje) y les exigieron que la dinastía Qing pagara una indemnización al estado británico por el opio destruido y que se permitiese el comercio de opio bajo amenaza de destruir sus puertos a cañonazos . Los funcionarios creyeron que esto era una fanfarronada de los británicos, y se negaron, y como se negaron comprobaron que no era un farol.
Se nos muestran las batallas de Kowloon y Cantón en 1841, en esta última los británicos la ocuparon brevemente y establecieron allí su base de operaciones en China. Como la guerra estalla por el incidente de Humen, el emperador Daoguang destituye a Lin Zexu y lo releva por un funcionario chino de etnia mongola, Qishan.
Este intenta negociar la paz con los británicos al ver que los chinos tienen un armamento obsoleto e inferior al de la flota británica puesto que China estaba aislada del mundo y atrasada y Gran Bretaña no sólo estaba industrializada sino que era el país de origen de dicha industrialización moderna. Este encuentro entre Qishan y Elliot que se ve en la película fue la Convención de Chuenpee en 1841.
En esta conferencia se establecen cuatro cosas: 1. Cesión de Hong Kong a Gran Bretaña como puerto neutral y de base económica británica, 2.Indemnización de China a Gran Bretaña de 6 millones de dólares a pagar en varios años. 3. Reconocimiento mutuo de igualdad e inicio de las relaciones diplomáticas entre los imperios chino y británico. 4. Restablecimiento del comercio británico en Cantón bajo condiciones de seguridad. 5. Si el Imperio chino aceptaba los términos anteriores, las tropas británicas se retirarían del país temporalmente. Dejaron en el aire para futuras conversaciones el asunto del comercio de opio (Díaz, 2022).
Daoguang no aceptó este tratado porque el orgullo antes comentado de los chinos les impedía ceder ni tan siquiera una mínima parte de su territorio, aunque Hong Kong fuera una isla minúscula. Además, el tratado no se había firmado con su permiso. Arrestó a Qishan. Por el lado británico, Elliot fue relevado de su cargo porque las concesiones chinas le parecieron insuficientes a los ministros británicos.
Después, se nos muestran tres batallas en donde los británicos vencieron y su avance de sur a norte de China fue fulgurante. La de Nangdo, la de Zhejiang, al sur de Shanghái, está en el estuario del río Yang-Tsé, el río más largo de China. Con parte de la cuenca del Yang-Tsé controlada, los británicos alcanzaron su objetivo de apoderarse de las arcas de la dinastía Qing, impidiéndole seguir financiando la resistencia.
A continuación, los británicos ocuparon y saquearon Shanghái. El emperador envió un contingente de más de 50 mil soldados en su mayoría manchúes para defender la cuenca del Yang-Tsé. La flota china-manchú no tuvo nada que hacer, los británicos la destruyeron a cañonazos, tomaron una ciudad y con ella terminaron de controlar todo el gran Canal, que une China de norte a sur, y con esto, todo el comercio interior chino, que fue interrumpido.
Con los británicos a las puertas de Nankín, las autoridades de la ciudad y los europeos solicitaron sentarse a hablar para que no se produjeran más bajas británicas. Las negociaciones se prolongaron durante semanas. Se ve cómo la delegación china aconseja al emperador Daoguang aceptar el tratado de Chuenpee que ya se había firmado, pues como se ve también, en las primeras batallas de la guerra en 1840 quedaron en un empate técnico, pero en las siguientes no hubo color ante el avance tecnológico de los británicos con respecto a los chinos (Díaz, 2022). Lo que sí está mal representado es que las armas británicas que salen en la película eran más modernas que las que había en aquella época.
En esos consejos las posturas de dos funcionarios, aunque contrapuestas, ambas tienen razón, pues por un lado, como digo, la superioridad industrial y militar británica era un hecho palmario, y por otro, si cedían Hong Kong y a las demás peticiones británicas en ese momento, otras potencias occidentales vendrían después —que de hecho, fue lo que acabó pasando—.
Pero si no cedían, lo que en un principio no era la intención del Imperio británico, pues ellos fueron a la guerra únicamente para asegurar el comercio de opio y salvar su economía y no para conquistar o colonizar China, esto último, sí que hubiera acabado siéndolo. Por lo que, ante el riesgo de que el Imperio chino desapareciera y China entera se convirtiese en una colonia británica más en Asia, como había sucedido con el subcontinente indio citado, parte de Birmania y de Malasia, el emperador Daoguang finalmente aceptó firmar el tratado de paz con los británicos y autorizó a sus diplomáticos a proceder a ello el 21 de agosto.
Este tratado de paz fue el Tratado de Nankín, firmado el 29 de agosto de 1842, a bordo del HMS Cornwallis, y que puso fin a la Primera Guerra del Opio. En él se reconocía:
1.Una indemnización del Imperio chino al británico por el opio destruido en Humen, en Cantón.
2. La apertura de cinco puertos chinos al comercio británico.
3. La cesión de la pequeña isla de Hong Kong, en la desembocadura del río de las Perlas, al Imperio británico.
En la película vemos que Qishan es condenado a muerte por traición al emperador. Pero esto no fue así. Como se ha dicho, era mongol, más concretamente, del clan Borjigin, es decir, la familia de Gengis Kan, un descendiente suyo. Los Qing manchúes dominaron Mongolia mediante matrimonios mixtos entre ellos y miembros y miembras de la nobleza mongola (Guan, Artaza, 2024), por lo que ejecutar a Qishan hubiera supuesto un alboroto en el sistema de las ocho banderas (el sistema administrativo y militar de la China de los Qing) al ser miembro de una familia importante emparentada con la familia imperial. En su lugar, cumplió arresto domiciliario en Pekín y más tarde, recuperó su posición (D. Spence, 1990).
Por su parte, Lin Zexu, ni presenció las batallas posteriores a 1840, ya que fue destituido, la película lo pone presenciándolas como símbolo de cohesión nacional, cosa que no había en China todavía en aquella época, la lealtad era hacia el emperador, no hacia China; ni tampoco fue exiliado a Sinkiang, sino a Guangxi (Díaz, 2022), una región del sur de China con una minoría étnica con un origen común con los tailandeses, los zhuang, quienes tras los Han, actualmente son el segundo grupo étnico más numeroso.
En las escenas finales vemos a un emperador Daoguang, llorando, melancólico porque pasará a la historia por ser el emperador que no pudo detener el contrabando de opio y que cedió territorio del imperio. Daoguang solloza impotente ante los retratos de todos sus antepasados Qing y predecesores en el trono, quienes son nombrados en subtítulos según van apareciendo con sus años de reinado. Esto, junto a los párrafos explicativos que agilizan la trama de la película a la vez que van explicando el desarrollo del conflicto, convierte a esta película en perfecta como punto de partida para aprender historia sobre las Guerras del Opio.
Detrás de él, sus hijos, cansados y exhaustos —una representación por el director, que es chino, en tono nacionalista de todo el pueblo chino en aquel momento—, se desploman porque no pueden seguir reverenciando a sus antepasados. Esto es una metáfora de la debilidad que China mostró al mundo que tenía con las guerras.
La película termina con un epílogo en el que explican que el 1 de julio de 1997, China recuperó su soberanía sobre Hong Kong, ciento cincuenta y siete años después de la Primera Guerra del Opio.
En resumen, el emperador Daoguang no consiguió acabar con el contrabando de opio, ni, por tanto, con la adicción de sus súbditos a esta droga. La película se centra en la primera guerra (1839-1842) porque es una producción chino-británica y esta guerra, como he dicho, fue la que otorgó, por el Tratado de Nankín de 1842 citado, Hong Kong al Imperio británico y justo el día del estreno de la película, el 1 de julio de 1997, fue el día de su devolución a China por el Reino Unido.
Pero la cosa no quedó ahí, por la intercepción en el Yang-Tsé de un barco británico que ejercía la piratería y la negativa de las autoridades chinas a liberar a toda su tripulación tras la detención de esta, además de por el deseo de Francia de acceder también al mercado chino, estalló en 1856 la segunda guerra del opio entre Gran Bretaña y Francia aliados los dos contra el Imperio chino-manchú, que se prolongaría hasta 1860. Y es que, la primera guerra del opio, si bien supuso por una parte, la entrada de China al mundo moderno y la ruptura de su aislamiento desde el control de la Ruta de la Seda por los Otomanos en el siglo XV, por otra parte, supuso el inicio, con dicho tratado de Nankín, de una serie de tratados que para China fueron una humillación, razón por la cual, sobre todo por ellos, son conocidos como Tratados Desiguales, ya que cada uno dió cada vez más intervención a las potencias occidentales y a Japón en la economía y en el territorio de China. Tratados desiguales que seguirían hasta la firma en 1901 del Protocolo Bóxer en la embajada española de Pekín, en el que se ponía fin a la Rebelión de los Bóxers, se exigían nuevas indemnizaciones de guerra a China y se le ocupaban más territorios.
Esta apertura al mundo moderno marca en la historiografía china el inicio de lo que se conoce como "el Siglo de la Humillación", el comienzo de la Edad Contemporánea en China, ya que el país se vio entre 1839, año de inicio de la Primera Guerra del Opio, y 1949, año de la proclamación de la República Popular China por Mao, sometido a los intereses occidentales, rusos o soviéticos y japoneses.
Por último, las guerras del opio (1839-1842/1856-1860), junto con la reducción de la tierra per cápita y el consecuente empobrecimiento de la población rural (la mayoritaria de China en aquel momento), la competencia por los puestos de élite en el funcionariado imperial, con pocas plazas y muchos aspirantes, que creó una bolsa de aspirantes a puestos de élite descontentos; el aumento de la carga financiera del Estado para solventar todas estas indemnizaciones de los tratados y rebeliones, el déficit (más gastos del Estado que ingresos) deribado de las guerras; que los Qing eran manchúes sinizados, pero no chinos, y la llegada del liberalismo y la industrialización desde occidente, que dieron lugar a la aparición o formación del nacionalismo chino, todo esto, acabó con la dinastía Qing y el sistema imperial en China en 1911 mediante la Revolución de Xinhai por los nacionalistas (Carvajal, 2023, Wood, 2018; Murillo, Cortés, Caparrós, 2025).
El último emperador de China, Puyi, quien abdicó el 12 de febrero de 1912, era un niño; sus regentes gobernaban por él.Y el pistoletazo de salida de todo esto (o cañonazo mejor dicho) fue la Primera Guerra del Opio. Nada más, un placer y hasta pronto. ¡Xié Xié a todos!
REFERENCIAS:
Artaza, G. (2024, marzo 27). Manchúes, tibetanos y mongoles: La Dinastía Qing y la conformación de la China contemporánea • TARPÁN. TARPÁN. https://tarpan.cl/entrevistas/manchues-tibetanos-y-mongoles-la-dinastia-qing-y-la-conformacion-de-la-china-contemporanea/ Consultado: 09/11/2025.
Beja, F. B. (2019). Historia mínima de China (F. B. Beja, Ed.). El Colegio de México.
Cantón, J. A. (2025, octubre 26). Opio, la droga que destruyó China. National Geographic. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/opio-droga-que-destruyo-china_24791. Consultado: 11/11/2025.
Carvajal, G. (2023, septiembre 4). Investigadores desvelan las causas del colapso de la dinastía Qing. La Brújula Verde. https://www.labrujulaverde.com/2023/09/investigadores-desvelan-las-causas-del-colapso-de-la-dinastia-qing Consultado: 09/11/2025.
Díaz, F. [@diazvillanueva]. (2022, octubre 21). Las guerras del opio. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=t6-F6y6cZcE&t=3099s De aquí he extraído casi toda la información. Consultado: 2024.
Franke, H., & Trauzettel, R. (1982). Historia universal - El Imperio chino volumen 19. Siglo XXI Ediciones.
IBEROASIÁTICA ASOCIACIÓN CULTURAL-IBERASIAN [@iberoasiaticaasociacioncul5618]. (2018, diciembre 9). Historia de China 5 - la dinastía Qing. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=2EMlfXlmd4w&list=PLJaAnd38338-W0D9XwQJOCF4JtF2gMNX3&index=5 Consultado: 09/11/2025.
Fig.1. IMDb: Puntuaciones, reseñas y dónde ver las mejores películas y programas de televisión. (2025, noviembre 9). IMDb. https://www.imdb.com/es-es/?ref_=tt_nv_home. Consultado: 09/11/2025.
Fig. 2. Opio para rentabilizar la balanza comercial. Historia Universal para no dormir. (2025, diciembre 13). https://www.facebook.com/HistoriaUniversalPND . Consultado: 13/12/2025.
Janhunen, J. (2020). The differential diversification of Mongolic. Journal of Historical Sociolinguistics, 6(2). https://doi.org/10.1515/jhsl-2019-0014. Consultado: 2023.
Murillo, A., Caparrós, D., & Cortés, R. [@LegioIXRadiofonica]. (2025, marzo 13). 5x05 Historia de la China contemporánea. De las Guerras del Opio a Mao Tse-Tung (Resubido extendido). Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=OyRLPu_RekI&t=624s. Consultado: marzo de 2025.
Platt, S. R. (2024). El Crepúsculo Imperial: La Guerra del Opio y el fin de la última Edad de oro china. Ático de los Libros. ISBN: 978-8419703286.
Rubio, J. [@academiaplay]. (2024, octubre 31). Historia de Portugal. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=e7OIRMItCXc&t=660s. Consultado: 2024.
Spence, J. D. (1990). The Search for Modern China. W. W. Norton & Company.
PARA SABER MÁS:
Wood, M. Historia de China: El retrato de una de las grandes civilizaciones de la historia. (Ático de los Libros, 2023).
Arthur Waley, The Opium War Through Chinese Eyes (Stanford University Press, 1958).
John King Fairbank & Merle Goldman, China: A New History (Belknap Press, 1998).


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